Financiamiento rural y el Banco Nacional de Crédito Agrícola

Jesús Méndez Reyes*

Centro Cultural Manuel Gómez Morin, A. C.

 

Según Reinhart Koselleck, la Ilustración trajo consigo el descubrimiento del llamado mundo histórico y al historiador se le exigió encontrar explicaciones para los fenómenos en la sociedad, por ejemplo, cómo se alimentaba un pueblo y de qué vivían los hombres del campo en el pasado. El avance del capitalismo precisó entender y revelar la historia de las finanzas y las leyes que rigen u ordenan el uso del dinero, así como de la banca especializada que habilitara a los sectores económicos.

Uno de los grandes problemas nacionales al iniciar el siglo XX, en palabras de Andrés Molina Enríquez, fue la mala distribución de la tierra, su concentración en pocas manos pero sobre todo la escasez de recursos para financiar al productor. Al finalizar la parte más violenta de la Revolución Mexicana y promulgada una nueva Constitución, el campo y sus operarios recibieron gran atención en las leyes y esfuerzos por transformar al país. Entre otras medidas estuvo asegurar la producción, así como dotar de capitales a ejidatarios y pequeños propietarios.

En el Centro Cultural Manuel Gómez Morin A. C. existe documentación que permite desentrañar el origen del sistema financiero mexicano, tanto de la banca central del país —el Banco de México— como del primer banco agrícola de la posrevolución. Es el caso del libro de reciente aparición, Capitalizar el campo. Financiamiento y organización rural en México, los inicios del Banco Nacional de Crédito Agrícola, un estudio de cómo se transformó el mundo rural mexicano y las maneras diversas de producir, comercializar e invertir en el agro a través de apoyar al productor organizado.

 

Jesús Méndez Reyes. Capitalizar el campo: financiamiento y organización rural en México, los inicios del banco nacional de Crédito Agrícola. México. El Colegio de México, Centro de Estudios Históricos-Universidad Autónoma de Baja California. 2017.

 

En julio de 1925, la Secretaría de Hacienda creó una comisión para el estudio y el establecimiento de un banco nacional refaccionario dedicado al sector primario. Una de las propuestas que llegó a aquella provino del ilustrado Manuel Gómez Morin, quien sugirió un sistema global de crédito que incluyera un corpus legal donde se contemplara la ley agrícola, el registro de la propiedad, un banco agrícola y sociedades organizadas por agricultores individuales.

El resultado fue la fundación del banco y la ley de crédito agrícola de 1926.  Gómez Morin estaba convencido, como sus contemporáneos —Gonzalo Robles, Marte R. Gómez, Alberto J. Pani, entre otros—, de que la sola distribución de la tierra no era suficiente para cumplir con las demandas de campesinos, productores, ejidatarios y cooperativistas. La nueva institución debía ser pública, sostenida por el Banco de México y de amplio alcance territorial. Los recursos financieros se garantizarían con las aportaciones y el trabajo de agricultores organizados de manera libre e independiente en sociedades de crédito agrícola.

Las tareas encomendadas al Banco Nacional de Crédito Agrícola en los siguientes años comprendieron la irrigación, la formación de estaciones experimentales, la liquidación de la Caja de Préstamos, apoyo a los bancos ejidales, así como la comercialización y exportación de productos de las sociedades locales y regionales de crédito agrícola. Entre las sociedades de crédito destacadas se encontraban las del Estado de México, Morelos, Puebla, Oaxaca, Veracruz y Tamaulipas. Como podrá leerse en el libro, la presencia del Banco estuvo en casi todo el territorio nacional, desde los terrenos del enorme latifundio Terrazas en Chihuahua, los de la Colorado River Land Company en Mexicali, la Compañía Constructora Richardson en Sonora o los ingenios de Ayotla en Oaxaca, San Cristóbal en Veracruz y el de Atencingo en Puebla.

 

Julio, 2017

* El Dr. Jesús Méndez Reyes es Investigador Titular en el Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Autónoma de Baja California.

Share Button

De clic aquí para leer las Directrices y Criterios para los Archivos Privados en el SNA.