La intervención norteamericana. Parte II | Por Fundación Casasola por la Cultura A.C.

El jefe de la Revolución Constitucionalista, desde Ciudad Juárez, mandó un cablegrama al Gobierno norteamericano protestando por la violación a la soberanía de México y comunicó a los países americanos el texto de su protesta.

En la Ciudad de México y en la República causó gran indignación la invasión yanqui. Por lo que un grupo de damas sonorenses ofrecieron $200 000.00 al Gobierno y un cuerpo de mil mujeres dispuestas a combatir al invasor. La Comisión estaba formada por las señoras Felicitas R. De Quintana, Guadalupe Lizardi y Concepción Tamayo. El ministro de Guerra agradeció y dijo que tomaría en cuenta la propuesta.

Más de quince mil voces brotaron la noche del 21 de abril cantando el Himno Nacional frente a Palacio; llenaban completamente la Plaza de Armas para aclamar al Presidente y como éste no estaba, el general Ignacio Bravo se dirigió a la multitud recomendándoles prudencia y vitoreando a México. Así pues un grupo de patriotas pidió que se colocara en todos los balcones el pabellón nacional.

Todas las clases sociales ofrecieron sus servicios, entre ellas estaban las Escuelas: Preparatoria, de Ingenieros, Colegio Militar, comisiones de obreros, periodistas, profesionales, etc. Se estableció el Departamento de Reclutamiento, presidido por el coronel Carlos Bringas y, como secretario, el capitán primero Lauro Almazán.

Fotografía: Archivo de la Fundación Casasola para la Cultura A.C.

Fotografía: Archivo de la Fundación Casasola para la Cultura A.C.

Desde ese día en adelante, en todo el Distrito Federal, se dio instrucción militar y todo mexicano estaba dispuesto a combatir al invasor.
El general de División Guillermo Rubio Navarrete fue nombrado Jefe de las Operaciones y salió al puerto de Veracruz con el propósito de detener al invasor.

Días después, el 24, un grupo de manifestantes derribaron la estatua de George Washington que se encontraba en la plaza Dinamarca y, posteriormente, colocaron en su lugar una estatuilla del cura Hidalgo.

Mientras tanto, en Veracruz seguían desembarcando marinos norteamericanos. El contralmirante Fletcher decretó la Ley Marcial y expidió una proclama en la que dio a conocer sus intenciones para el futuro.

Las fuerzas del Gobierno establecieron su cuartel general en Soledad, hasta donde llegaría el Ferrocarril Mexicano.

El 25 de abril llegaron a México los comandantes Manuel Azueta, Rafael Carrión y un grupo de niños héroes que eran 89 alumnos, 10 oficiales, 24 individuos de servidumbre y 9 alumnos del arsenal. Éstos fueron alojados en el Colegio Militar de Chapultepec.

Fotografía: Archivo de la Fundación Casasola para la Cultura A.C.

Fotografía: Archivo de la Fundación Casasola para la Cultura A.C.

Las Repúblicas de la Argentina, Brasil y Chile ofrecieron, por medio de sus representantes en Washington, su mediación amistosa en el conflicto entre México y Estados Unidos. Dicha propuesta fue aceptada por los dos Gobiernos.

La primera providencia que se tomó fue solicitar la suspensión temporal de las hostilidades y los movimientos militares de ambos Gobiernos, mientras se llevaban a cabo las negociaciones que habrían de emprenderse; esto fue aceptado y se firmó el pacto del 30 de abril.

El Gobierno hizo gestiones por conducto de los generales que combatían a los revolucionarios en toda la República con el fin de que unidos combatieran al invasor; no obstante, los resultados fueron desfavorables.

Así en los primeros días de mayo, el teniente José Azueta seguía herido y no aceptó los médicos que le envió el contraalmirante Fletcher para que lo curaran, por lo que murió el 10 del mismo mes. Fue sepultado 2 días después con todos los honores y el cortejo fue presidido por Leopoldo Palazuelo, el doctor Sandoja, Valentín Molina, José María Flores, Constantino Otero y más de 4000 personas que rindieron tributo de admiración al héroe.

Posteriormente, el 11 de mayo se embarcaron en Veracruz Emilio Rabasa, Luis Elguero, Agustín Rodríguez y José Elguero, quien fungió como secretario. Éstos fueron nombrados por el Gobierno para asistir como delegados a las Conferencias en Nicaragua, Falls, Canadá donde se reunirían con los representantes del A.B.C. y de los Estados Unidos.

El 20 quedó instalada la Conferencia Pacifista para resolver el conflicto, estuvo presidida por el embajador de Brasil en Washington, Domicio de Gama.

Durante este mes el público prestó gran atención por las conferencias. Mientras tanto, los delegados mexicanos rechazaron la idea de establecer una Junta de Gobierno.

Finalmente, el 2 de julio, se firmó la paz entre México y los Estados Unidos y, el 8, el subsecretario Alberto Ruíz Esteva, quien estaba encargado del Departamento de Relaciones Exteriores, rindió su informe al Poder legislativo, en el que decía:

“Señores senadores:
Este informe que me honro en presentar a la Cámara de Diputados pone de manifiesto la grave situación política en que se hallaba la República.
El Ejecutivo tiene plena fe en que el H. Congreso de la Unión reconozca que con las negociaciones llevadas a cabo se logró evitar la guerra internacional y la intervención de una potencia extraña en asuntos de interés exclusivo del Gobierno.
La realización de esta obra pudo llevarse a cabo gracias a la solidaridad dada por las Tres Nobles Naciones Hermanas del Pueblo Mexicano.
Conservaremos eterna gratitud por la mediación que no tuvo otro fin que la vinculación y salvaguarda de la independencia de México.
México, 8 de julio de 1914.

R. A. Esteva Ruiz”

Las fotografías de la Intervención norteamericana durante el gobierno del presidente Huerta se encuentran conservadas y protegidas de manera cuidadosa en la Fundación Casasola para la Cultura A.C., archivo en el que se custodian fotografías, documentos e imágenes de la historia de México. Material que se encuentra a la disposición de investigadores, estudiantes y público en general para su consulta y difusión. Si tiene alguna pregunta sobre nuestro acervo o si desea solicitar reproducciones de los materiales del archivo, póngase en contacto con nuestro servicio de referencia e investigación en hola@casasolamexico.com o invcasasola@gmail.com o al 55-54-06-09.

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